Ante una crisis matrimonial actualmente las parejas pueden separarse o divorciarse directamente. La diferencia fundamental está en que el divorcio representa la disolución del matrimonio y por tanto el divorciado puede contraer nuevo matrimonio. En los demás aspectos no existe diferencia alguna. Los aspectos económicos, la situación de los hijos y el uso de la vivienda habitual se regulan de la misma forma tanto si es separación o divorcio. La separación permite la reconciliación de los esposos y por tanto la vuelta a la convivencia de la pareja, cosa que no sucede con el divorcio. Obviamente el trámite de divorcio es más económico porque con una sola demanda se disuelve el matrimonio. En cambio si se realiza en dos pasos, es decir primero la separación y luego el divorcio, se encarece el proceso. Provindiabeaula .