Áreas de actividad

Las áreas de actividad de este letrado abarcan básicamente el derecho civil y mercantil, con una amplia experiencia en el ámbito judicial que ha ido desarrollando desde el principio de su labor como abogado. La experiencia en derecho procesal, es decir en la interposición de demandas y tramitación de procesos judiciales, es fundamental en la actividad profesional de un abogado.

En definitiva el derecho se materializa en ese momento. Es la Sentencia Judicial la que establece el derecho. Por lo tanto un abogado que domine el derecho procesal negociará mejor los asuntos con el letrado contrario porque no tendrá “temor” a una actuación judicial y podrá valorar con mejor precisión la decisión de acudir a los Tribunales.

En el ámbito civil:

Derecho de familia

  • Procedimientos de separación y divorcio, tanto de mutuo acuerdo como contenciosos.
  • Parejas de hecho.
  • Procedimientos de reconocimiento e impugnación de filiación, paternidad y maternidad.
  • Expediente judicial de adopción.
  • Capitulaciones matrimoniales.
  • Liquidación de gananciales.
  • Incapacidades: tutela y curatela.

El ámbito matrimonial implica un tratamiento respetuoso por parte del letrado, que debe tratar el asunto con cierta delicadeza y respetando siempre el ámbito interpersonal de la pareja en crisis. Deberá siempre interceder para buscar una solución negociada antes de interponer una demanda contenciosa, sobretodo cuando se ven involucrados hijos menores de edad.

Desde el primer momento de la crisis hay que consultar al abogado para conocer los derechos y no realizar algún movimiento en falso del que nos pudiéramos arrepentir.

 

Contratos en general

  • Arrendamientos urbanos y similares.
  • Compraventas de bienes inmuebles.
  • Constitución de asociaciones, fundaciones y otras sociedades civiles.
  • Contratos de permuta para edificaciones.
  • Contratos en general en el orden civil.

Cualquier contrato que se proponga debe ser revisado por un abogado, quien le indicará los pros y los contras del mismo y le orientará sobre las consecuencias y efectos que le puede ocasionar.

Los arrendamientos urbanos tienen una problemática especial y afectan de forma directa al ámbito personal, por lo que hay que firmarlos con pleno conocimiento de sus consecuencias. Al mismo tiempo el propietario debe conocer también sus derechos y obligaciones para con ello administrar de forma más rentable su patrimonio.

Especial interés tienen las compraventas de inmuebles. Hay que conocer las cargas que sobre los mismos existen, sus posibles vicios ocultos (con especial mención a la aluminosis), su estado urbanístico y la verdadera titularidad del vendedor. En definitiva hay que actuar con seguridad ante cualquier operación inmobiliaria. El abogado es quien mejor le orientará.

Comunidad de Propietarios

Hay que hacer especial mención al ámbito de la denominada Propiedad Horizontal, de la que nadie de escapa. Hay elementos de nuestra propiedad que compartimos con los demás y esto genera obviamente problemas de toda índole.

El abogado le asesora para que conozca sus derechos y pueda ejercerlos si es preciso. Como copropietario puede impugnar las actas de las reuniones y efectuar las oportunas reclamaciones contra su Comunidad de Propietarios por la vía judicial.

Testamentos y herencias

Siempre es aconsejable dejar establecida la última voluntad, para que el patrimonio vaya a parar a las personas que tú deseas. Siempre es conveniente otorgar testamento. De no hacerlo, la ley establece unos sucesores legítimos, pero que en algunos casos pueden no coincidir con los deseos de uno mismo. Es el caso de la herencia de los hijos. Éstos son los herederos por ley y al cónyuge sólo le corresponde el usufructo.

Por lo tanto es recomendable otorgar testamento. Además se facilita la designación de los herederos, ya que, de no hacerlo, se habrá de realizar otro trámite ante el Notario, o el Juzgado en su caso, con más coste y tiempo.

En caso de no haber testamento el orden a suceder en Cataluña es el siguiente: 1º Hijos, con el usufructo de toda la herencia del viudo o viuda. 2º A falta de hijos, el cónyuge superviviente. 3º A falta de hijos y cónyuge, los padres. 4º A falta de hijos, cónyuge y padres, los hermanos. 5º A falta de los anteriores, los demás parientes en línea colateral hasta el cuarto grado. 6º A falta de todos los demás sucede la Generalitat de Cataluña.El fallecimiento del familiar conlleva una nueva actividad a realizar: tramitar la herencia. Es decir, realizar todos los actos para que los derechos y bienes del difunto se transmitan a los herederos.

Esto representa un trabajo de estudio y valoración del coste de la herencia. Hay que determinar y valorar el caudal relicto, otorgar la correspondiente escritura de inventario y adjudicación de herencia, liquidar el Impuesto de Sucesiones e inscribir los bienes a nombre del heredero en el Registro de la Propiedad, liquidando en su caso el Impuesto de Plus Valía del municipio correspondiente.Cuestión importante el la “legítima”, que es la parte de la herencia de la cual el testador no puede disponer.

En Cataluña corresponde a una cuarta parte del valor total de la herencia, a repartir entre todos los legitimarios a partes iguales. Sucede que en muchas ocasiones no se conoce este derecho y no se reclama. Por ejemplo, si el heredero ha hecho testamento nombrando a su esposa heredera de todos sus bienes, los hijos, y a falta de éstos los padres, podrán reclamar la cuarta parte de la legítima y la heredera podrá pagarla en efectivo o en bienes de la herencia.

La acción para la reclamación prescribe a los 15 años desde la muerte del testador. Los únicos legitimarios son los hijos y, a falta de éstos, los padres del difunto.

Accidentes de tráfico

La circulación con vehículos implica un claro riesgo para las personas y las cosas, por lo que existe la obligación de circular con contrato de seguro. Por lo tanto todos los daños y lesiones sufridos en un accidente de circulación deben ser indemnizados por una compañía de seguros. La cuestión radica pues en tramitar adecuadamente la reclamación para poder sacar de la Compañía de Seguros la mejor indemnización.

En este caso, es imprescindible encomendar el caso a un letrado independiente de cualquier compañía de seguros, que no se vea vinculado a ninguna de ellas. Tal independencia le permitirá poder exigir con el mayor rigor la correspondiente indemnización.

Este despacho no cobra cantidad alguna de honorarios para el caso de que la reclamación no llegase a buen fin. Sólo se perciben si el cliente cobra la correspondiente indemnización. Además parte de dichos honorarios serían atendidos por la propia compañía de seguros del cliente, ya que en la mayoría de pólizas de seguros se ofrece tal cobertura.

Responsabilidad civil y consumo

La actividad diaria implica siempre riesgo. Cuando caminamos, cogemos un transporte, hacemos deporte, etc… podemos sufrir un daño, que siempre es indemnizable cuando se ha ocasionado por culpa de otro: por su actuación, por una mala instalación, mantenimiento, etc. Muchas veces y por desconocimiento perdemos la oportunidad de reclamar. La ley nos lo permite y sólo nos requiere que la reclamación la realicemos antes de que transcurra un año.

También en nuestra vida diaria contratamos servicios en general y adquirimos bienes de consumo. El abogado le informa de sus derechos y reclama si es preciso el servicio mal prestado o el bien adquirido defectuoso.

Responsabilidad patrimonial de la Administración

La constitución establece claramente el deber de indemnizar a los particulares por las lesiones sufridas como consecuencia del funcionamiento de los servicios públicos. Por lo tanto debemos saber cuando se produce esta circunstancia. El abogado le informa y le tramita toda la reclamación, llegando si es preciso hasta los tribunales. Pensemos en algunos ejemplos: la caída por no hallarse en condiciones el pavimento de una ciudad, el daño sufrido en un establecimiento por el cierre por obras de la calle impidiendo el acceso del público a dicho local, etc

 

 

En el ámbito mercantil

Contratación en general

En el ámbito de la empresa la contratación puede ser muy diversa, por lo que a modo de ejemplo se pueden indicar los siguientes:
  • Acuerdos de confidencialidad
  • Contratos de Cuenta en Participación
  • Contratos de Distribución
  • Contratos de Suministro
  • Prestación de Servicios
  • Compraventa de participaciones sociales o acciones
  • Arrendamientos
  • Contratos de Agencia
  • Contratos de colaboración o representación
  • Contratos de Publicidad
  • Poderes y Mandatos
  • Compraventa Mercantil

Sociedades

Solicitud de denominaciones sociales y constitución de todo tipo de sociedades mercantiles con redacción de sus correspondientes estatutos sociales. Asesoramiento en general de la empresa.

Redacción de actas de Consejos de Administración y Juntas de socios o accionistas de sociedades en general. Defensa de los intereses de grupos de socios e impugnación de acuerdos sociales.

Insolvencias

Asesoramiento en general sobre situaciones de crisis empresariales. Gestión del cierre empresarial y liquidación de la sociedad. Presentación y tramitación de concurso ante el correspondiente Juzgado Mercantil.

La ley obliga al empresario a presentar concurso en el plazo de los dos meses siguientes a la fecha en que hubiere conocido o debido conocer su estado de insolvencia. Tal incumplimiento, junto con otros comportamientos negligentes, puede ocasionar la responsabilidad personal de los administradores de la sociedad. Por lo tanto, está claro que para no asumir tal responsabilidad los administradores deben ser muy cautos con su gestión: llevar las cuentas al día presentándolas anualmente en el Registro Mercantil, no realizar operaciones fraudulentas o perniciosas para el patrimonio de la sociedad y sobretodo, en el momento de tener conocimiento del estado de insolvencia de la sociedad, presentar de inmediato el correspondiente concurso ante los Juzgados de lo Mercantil de la provincia respectiva.

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